Algunas recomendaciones para el buen funcionamiento de los septa
• Evitar tocar el septa con los dedos para evitar contaminaciones provenientes de la grasa de los dedos del usuario.
• Tapar el contenedor de los septa una vez abierto para evitar contaminaciones cruzadas.
• Cambiar el septa periódicamente - como mínimo una vez por semana -, esto evitará las fugas a través del septa con las consecuentes pérdidas de tiempo y posibilidad de dañar la columna irreversiblemente.
• Es mejor cambiar el septa al final de la jornada, manteniendo la temperatura del horno alta para evitar que el sangrado se acumule durante la noche. Como alternativa, haga una programación de temperatura al día siguiente para eliminar las trazas de contaminantes de los volátiles del septa.
• Una vez cambiado el septa, comprobar el flujo al final de columna o bien la presión de entrada, para asegurar que el septa ha sido sellado correctamente.
• No apretar el septa con la tuerca más de lo necesario.
• Utilizar una guía para la aguja a fin de alargar la vida del septum. La guía para la aguja ayuda a que cada inyección tenga lugar en el mismo sitio, previniendo perforaciones aleatorias que pueden causar fugas.